Hasta que la muerte nos separe — Medea inmortal — María Eugenia — La ceremonia de los desvelos

Estas obras tratan del matrimonio como vínculo sagrado —en algunos casos como tema central— y están escritas en clave mítica, esto es, haciendo uso de la simbología y sabiduría de la mitología griega. En Hasta que la muerte nos separe, los esposos, a pesar de sus debilidades y errores, no olvidan que su unión dura toda la vida, al tiempo que toman consciencia de que los hijos no son una elección sino una bendición. En Medea inmortal, a diferencia de la Medea de Eurípides que termina con la separación de los esposos, muestra que —de acuerdo con otras versiones del mito, donde, entre otras cosas, Medea no asesina a sus hijos— finalmente Jasón y Medea se reconcilian, y así, de cierta manera se convierten en un solo espíritu y alcanzan la gracia divina. María Eugenia —Finalista del II Concurso Rajatabla de la Nueva Dramaturgia Venezolana, basada en la novela Ifigenia de Teresa de la Parra— nos recuerda que un matrimonio es una ceremonia sagrada, que, por lo tanto, lleva consigo sacrificios, los cuales, antaño como ahora, son el camino para una nueva vida. Por último, La ceremonia de los desvelos está ambientada en Caracas y es un homenaje a ella. Su tema es el descubrimiento de la propia divinidad y, a la vez, del carácter divino de otras entidades como la ciudad, la muerte, el amor. Esto le permite a la protagonista asumir el matrimonio en toda su grandeza.

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