Hasta que la muerte nos separe

Publicada en Hasta que la muerte nos separe-Medea inmortal-María Eugenia-La ceremonia de los desvelos (2017)

 

No matarás

Éxodo, 20:13

TEMA: El matrimonio como vínculo sagrado.

ARGUMENTO: Unos esposos se encuentran años después de su separación. Descubren que, a pesar de sus debilidades y errores, no han olvidado que su unión dura toda la vida, al tiempo que toman consciencia de que los hijos no son una elección sino una bendición.

PERSONAJES:
ÉL: 30 años. Profesor universitario. Viste con pulcritud.
ELLA: 30 años. Comerciante. Viste con elegancia y sencillez.

ESTRUCTURA:
ESCENA I: Odiseo y Penélope
ESCENA II: Zeus y Hera
ESCENA III: Heracles y Hebe

MÚSICA SUGERIDA: Jazz, interpretado por Ella Fitzgerald.
The Man I Love, de Ira Gershwin/George Gershwin. La canción dice así: “Someday he’ll come along, the man I love. And he’ll be big and strong, the man I love. And when he comes my way, I’ll do my best to make him stay (Algún día va a venir el hombre que amo. Y será grande y fuerte, el hombre que amo. Y cuando llegue, voy a hacer mi mejor esfuerzo para que se quede)”
Let’s Do It (Let’s Fall In Love), de Cole Porter
Dream a Little Dream of Me, de Kahn/Andre & Schwandt
Love is Here to Stay, de Ira Gershwin/George Gershwin


ESCENA 3: Heracles y Hebe

Heracles y Hebe
Heracles y Hebe

ELLA: Todavía estoy aturdida por lo que me contaste. Eres gay, tienes un hijo, estás casado con un hombre.

ÉL: Vaya, con razón estás aturdida. Las tres cosas son mentira.

ELLA: ¿Ah, sí?

ÉL: Yo diría que es un defecto lógico similar a generalizar. Llegas a conclusiones dando brincos. No me considero gay, no tengo ningún hijo y el único matrimonio que reconozco es el que tengo contigo.

ELLA: Qué será para ti estar casado, Dios mío.

ÉL: ¿Zeus no estaba casado con Hera?

ELLA: ¡Y la pobre agarraba cada rabia con los amoríos del marido…!

ÉL: Pero estaban casadísimos. Todos los dioses se comportan igual.

ELLA: Menos Dionisos. Él le es fiel a Ariadna.

ÉL: Cuando no está en los bosques. He visto unas cuantas vasijas con él muy entretenido, y no solamente con las ninfas, con los sátiros.

ELLA: Para qué se casa uno entonces, si va a seguir acostándose con quien le provoque.

ÉL: En Grecia la gente se casaba para que un dios bendijera su unión y a los hijos que les nacieran.

ELLA: Nada de bodas entre hombres o entre mujeres.

ÉL: Nada. Ni lapidaciones por infidelidades. Ni los dioses pueden mantenerse fieles.

ELLA: Pero nosotros no nos casamos por un rito griego sino por uno católico.

ÉL: Romano. Los anillos, la torta, el vestido blanco, el velo, hasta el alzar en brazos a la novia es un rito romano.

ELLA: Romano-católico entonces. Tú no dijiste: “Ubi tu Gaia, ego Gaius”. Dijiste: “Prometo serte fiel en lo próspero y en lo adverso, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, amarte y respetarte todos los días de mi vida”.

ÉL: Falso. Yo no dije eso. Dije: “Te acepto como mi legítima esposa, para amarte y respetarte en lo próspero y en lo adverso, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe”.

ELLA: Pues sí. Pero eso es distinto.

ÉL: Es igualito, sólo que la primera fórmula se presta a malas interpretaciones. Yo te amo y te respeto, y de una manera inteligente, amplia, te he sido fiel en lo próspero y en lo adverso, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad. No te he sido fiel, claro, en un sentido, digamos, más torpe, más estrecho.

ELLA: Como no acostarte con más nadie.

ÉL: Por ejemplo.

ELLA: Yo creí que me casaba con Dionisos.

ÉL: Era con Zeus.


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